PRAYER / WORSHIP: Guía Diario de Escritura y Oración

Guía de escrituras y oraciones diarias
Semana de Oración por la Unidad Cristiana 2012
Día 1, Transformando por Cristo el Sirviente.
Escrituras
Zacarías 9:9-10, Un rey justo y victorioso - y humilde.
Salmos 131, Mi corazón no es soberbio.
Romanos 12:3-8, Tenemos aptitudes diferentes con las cuales servir.
Marcos 10:42-45, El Hijo del Hombre vino para servir.
Meditación
La venida del Mesías y Su victoria se logró a través del servicio. Jesús quiere que también exista un espíritu de servicio en los corazones de Sus seguidores. La verdadera grandeza consiste en servirles a Dios y a los vecinos.
La profecía de Zacarías, acerca de un Rey victorioso y humilde se cumplió en Cristo. El Rey de la Paz llega a Jerusalén - la Ciudad de la Paz. No la vence con engaño ni violencia, sino con ternura y humildad.
Salmos 131 describe la imagen de madre e hijo como una señal del tierno amor de Dios y de la confianza en Dios, a lo cual se invita a la entera comunidad de creyentes.
San Pablo nos reta a descubrir nuestras propias capacidades. Cada una de nuestras tradiciones ha sido dotada por el Señor con dones que deberíamos poner al servicio de los demás.
Con Su servicio, Cristo redimió nuestra negativa de servirle a Dios. San Pablo nos recuerda que los dones diversos que hemos recibido son para el servicio. En nuestra diversidad, siempre somos un solo cuerpo en Cristo, y miembros de cada uno de nosotros. El uso de nuestros dones diversos en el servicio común a la humanidad hace nuestra unidad en Cristo visible. Son una expresión del ecumenismo práctico, del que la Iglesia y el mundo hacen bastante falta. La imitación de Cristo el Sirviente proporciona un testimonio elocuente al Evangelio, moviendo no solamente las mentes, sino también los corazones. Es una señal del venidero Reino de Dios - el Reino de Cristo el Sirviente.
Oración
Dios Todopoderoso y eterno, al viajar por el camino real de tu servicio, su Hijo nos guía desde la arrogancia de nuestra desobediencia a la humildad de corazón. Únenos con tu Espíritu Santo, para que, a través del servicio a nuestras hermanas y nuestros hermanos, Tu verdadero rostro se pueda revelar; Tú, que vives y reinas por siempre jamás. Amén.
Dia 2, Transformados al esperar al Señor con paciencia.
Escrituras
1 Samue1:1-20, La confianza y la espera paciente de Ana.
Salmos 40, La espera paciente al Señor.
Hebreos 11:32-34, Gracias a la fe, conquistaron reinos, administraron justicia.
Matthew 3:13-17, Deje que sea así por ahora, porque conviene para cumplir todo lo que es justo.
Meditación
Desde una perspectiva cristiana, la victoria es un proceso de transformación a largo plazo. La victoria transformativa nos enseña que ocurre según el horario de Dios, en lugar del nuestro, requiriendo nuestra confianza paciente y esperanza profunda en Dios. Ana presenció semejante confianza y esperanza. Después de muchos años de esperar embarazarse, rezó a Dios por un hijo. Cuando Elí le aseguró que Dios le otorgaría su oración, ella simplemente confió, esperó, y dejó de estar triste. La confianza y la esperanza de Ana resulta en, no solamente la transformación de ella misma, sino la de su pueblo.
El salmista repite la espera paciente de Ana. Da gracias que Dios haya transformado su vergüenza y confusión, y continúa a confiar en el amor a toda prueba de Dios.
La Carta a los Hebreos recuerda la paciencia del pueblo que pudo lograr la victoria a través de su fe y confianza en Dios. La intervención de Dios en la historia humana elimina la tentación de triunfar en los términos humanos.
Jesús no sucumbe a la tentación de entrar al Reino de Dios sin demora, sino que revela pacientemente el significado de la vida en el Reino a través de su propia vida y ministerio, lo cual conduce a su muerte en la Cruz. Mientras que el Reino de Dios aparece de una manera decisiva en la resurrección, todavía no se ha realizado completamente. La última victoria llegará solamente con la segunda venida de nuestro Señor.
Nuestro deseo por la unidad visible de la Iglesia también requiere una espera paciente y confiada. Nuestra oración por la unidad de los cristianos es como la oración de Ana y el salmista. Nuestro trabajo hacia la unidad de los cristianos es como los hechos registrados en la Carta a los Hebreos. Nuestra actitud de espera paciente no es una de impotencia ni pasividad, sino de una confianza profunda que la unidad de la Iglesia es el regalo de Dios, en lugar de ser nuestro logro. Semejante espera paciente, oraciones, y confianza nos transforma y nos prepara para la unidad visible de la Iglesia, no de la manera que la planeamos nosotros, sino de la manera que Dios la regala.
Oración
Dios fiel, cumples su palabra en cada edad. Que nosotros, como Jesús, podamos tener paciencia y confianza en tu amor a toda prueba. Ilumínanos con tu Espíritu Santo para que no obstruyamos la plenitud de tu justicia con nuestras opiniones apresuradas, sino que percibamos tu sabiduría y amor en todas las cosas. Por Ti quien vive y reina por siempre jamás. Amén.
Día 3, Cambiados por el Sirviente que sufre.
Escrituras
Isaías 53:3-11, El hombre de dolores se habituó al sufrimiento.
Salmos 22:12-24, No odiaba la aflicción de los afligidos.
1Pedro 2:21-25, Cristo sufrió por nosotros.
Lucas 24:25-27, ¿No será necesario que el Mesías soportara estas cosas?
Meditación
La paradoja divina es que Dios puede convertir la tragedia y el desastre en victoria. Transforma la enormidad del dolor de la historia en una resurrección que engloba el mundo entero. Mientras aparece ser vencido, Él es la verdadera Victoria, a quien nadie y nada puede vencer.
La profecía de Isaías se cumplió completamente con Cristo. Después de haber sufrido una agonía enorme, el Hombre de Dolores verá a sus hijos, nacidos del sufrimiento del Salvador. De esta manera, somos hechos una sola familia en Él.
Salmos 22 no se trata solamente de Jesús. El Salvador mismo rezó este salmo en la cruz. En la segunda parte del salmo, el lamento cambia en alabanzas a Dios por las obras de Dios.
Pedro nos presenta con un ejemplo: Jesús no le maldijo a Dios, pero se sometió al que juzga justamente. Sus heridas nos han curado y devuelto al único Pastor.
Como con los discípulos en camino a Emaús, Jesús es nuestro compañero constante en el camino pedregoso de la vida, estimulando nuestros corazones y abriendo nuestros ojos al plan misterioso de la salvación. El poder de la cruz nos atrae a la unidad. Aquí encontramos el sufrimiento de Cristo como la fuente de la compasión por y la solidaridad con la familia humana entera. En nuestra solidaridad compartida con todos los que sufren, aprendemos del sirviente sufriente crucificado las lecciones de vaciarnos, soltar, y auto-sacrificarnos. Estos son los dones que necesitamos de Su Espíritu, en nuestro camino a unirnos en Él.
Oración
Dios de la consolación, Tú has transformado la vergüenza de la cruz en señal de victoria. Otorga que nos podamos unir alrededor de la Cruz de tu Hijo para adorar a Él para la misericordia que nos ofrece por medio de su sufrimiento. Que el Espíritu Santo nos abra los ojos y los corazones, para que podamos ayudar a los que sufren para experimentar su proximidad. Tú que vives y reinas por siempre jamás. Amén.
Día 4, Cambiados por la victoria del Señor sobre el mal.
Escrituras
Éxodo 23:1-9, No sigan la mayoría en la maldad.
Salmos 1, Felices son ellos que se complacen en la ley del Señor.
Romanos 12:17-2, Venzan el mal con el bien.
Mateo 4:1-11, Adoren al Señor, su Dios, y sólo sírvanle a Él.
Meditación
En Jesús, aprendemos el verdadero significado de la "victoria", es decir, la felicidad con los demás en el amor de Dios, a través de su vencimiento de todo lo que nos separa. En Jesús, podemos compartir una nueva vida que nos invita luchar contra lo malo que hay en nuestro mundo con una confianza renovada y con un placer en lo bueno.
Las palabras de Éxodo nos da un aviso categórico contra cometer maldades e injusticia. La actitud de la mayoría no debe, de ninguna manera, proporcionar una excusa. Nada le da derecho a nadie de cometer maldades.
Salmos 1 atrae atención no solamente a la necesidad de observar los mandamientos, sino especialmente a los frutos alegres de hacerlo. Una persona que ama la ley del Señor, sobre todo lo demás, será feliz y bendecido.
En las admoniciones de Pablo, encontramos ánimo para "vencer el mal con el bien". Sólo el bien puede interrumpir el espiral sin fin del odio y el deseo de la venganza. Declara la paz con los demás y entiende nuestra lucha continua contra nuestros instintos de lastimar a los que nos lastiman.
Mateo describe la lucha del Hijo de Dios contra Satanás. La victoria de Jesús sobre las tentaciones en el desierto se cumple con Su obediencia al Padre, lo cual Lo lleva a la Cruz. Su resurrección confirma que la bondad de Dios últimamente gana: el amor vence a la muerte. Su presencia inspira a que los cristianos actúen juntos hacia la causa de la bondad. El escándalo es que, a causa de nuestras divisiones, no podemos ser suficientemente fuertes para luchar contra las maldades de nuestro tiempo. Unidos en Cristo, estamos invitados a compartir en Su misión de llevar la esperanza a los sitios de injusticia, odio, y desesperación.
Oración
Señor Jesucristo, te agradecemos Tu victoria sobre la maldad y la división. Te alabamos por tu sacrificio y tu resurrección que venció a la muerte. Ayúdanos en nuestra lucha cotidiana contra la adversidad. Que el Espíritu Santo nos otorgue la fuerza y la sabiduría para que, siguiendo a Ti, podamos vencer el mal con el bien y a la división con la reconciliación. Amén.
Día 5, Transformados por la paz del Señor Resucitado.
Escrituras
Malaquías 4:5-6, Él hará volver el corazón de los padres hacia sus hijos y los corazones de los hijos a sus padres.
Salmos 133, ¡Qué bueno y agradable es cuando los hermanos vivan juntos en la unidad!
Efesios 2:14-20, Para reconciliar los dos grupos con Dios en un solo cuerpo, destruyendo la enemistad.
Juan 20:19-23, Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: ¡La paz esté con ustedes!
Meditación
Las palabras de Malaquías evocan la promesa de Dios de enviar al elegido de Dios a establecer la armonía y el respecto en todos los hogares. Llama la atención a uno de los conflictos más difíciles - el corazón roto en las relaciones entre los padres y sus hijos. Esta restauración de la unidad no es posible sin la ayuda de Dios. Es el emisario de Dios, el que realiza el milagro de la transformación en los corazones y en las relaciones de la gente.
El salmo muestra la gran felicidad que semejante unidad entre las personas puede llevar. La felicidad consiste en vivir en una comunidad humana en armonía, paz, confianza, y comprensión. Vivir juntos en la unidad no se limita a los familiares únicamente - más bien, es una declaración de la proximidad entre las personas que aceptan la paz de Dios.
La epístola nos cuenta de Él al que el profeta Malaquías anunció. Jesús trae la unidad, porque en Su propio cuerpo Él destruyó el "muro de enemistad" entre las personas. Jesús termina la alienación. Transforma, cura, y une para que todos puedan hacerse "miembros del hogar de Dios".
"Que la paz esté con ustedes" es el saludo de Cristo, y también su regalo. Es una invitación a buscar la paz con Dios y establecer relaciones nuevas y duraderas dentro de la familia humana y la creación entera. Jesús ha vencido la muerte y el pecado. Con el regalo del Espíritu Santo, el Señor Resucitado invita a sus discípulos en su misión a traer la paz, la curación, y el perdón. Siempre que los cristianos permanezcan divididos, el mundo no estará convencido de la verdad completa del Evangelio. La paz y la unidad son los sellos de esta transformación. Las Iglesias necesitan ser testigos de estos regalos como miembros del único hogar de Dios, construido sobre los cimientos seguros de Jesús como la piedra angular.
Oración
Dios cariñoso y misericordioso, enséñanos la alegría de compartir en tu paz. Llénanos con tu Espíritu Santo, para que podamos destruir los de enemistad que nos separan. Que el Cristo resucitado, quien es nuestra paz, nos ayude a vencer toda división y a unirnos como miembros de su hogar. Pedimos esto en el nombre de Jesucristo, a quien, contigo y el Espíritu Santo, que sea todo honor y gloria, mundo sin fin. Amén.
Día 6, Transformados por el amor a toda prueba de Dios.
Escrituras
Habacuc 3:17-19, Dios, el Señor es mi fortaleza.
Salmos 136:1-4,23-26, Su amor a toda prueba es eterno.
1 Juan 5:1-6, Esta es la victoria que triunfa sobre el mundo, nuestra fe.
Juan 15:9-17, No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.
Meditación
La fe en Dios es la que mantiene la esperanza viva. El lamento de Habacuc se transforma en alegría en la fidelidad de Dios que proporciona la fuerza ante la desesperación.
Salmos 136 confirma el recuerdo del amor a toda prueba de Dios en la historia de Israel. A causa de la intervención de Dios, el pueblo de Israel experimentó victorias extraordinarias y sorprendentes. Recordando las grandes obras de salvación de Dios es una fuente de alegría, agradecimiento y esperanza, que los creyentes han expresado por siglos en la oración, los himnos de alabanza y la música.
La epístola nos recuerda: "que lo que ha nacido de Dios" es lo que vence el mundo. La Victoria en Cristo involucra un cambio de corazón, la percepción de la diferencia entre la realidad terrenal y la perspectiva de la eternidad, y la creencia en la victoria final sobre la muerte. Esta fuerza victoriosa es la fe, la fuente de la cual es Dios. Y su manifestación más perfecta es el amor. En el evangelio, a través de Su muerte en la cruz, Cristo les asegura a Sus discípulos del amor de Dios. Los invita y los reta a mostrarles el amor a los demás. Aun cuando el progreso hacia una unidad visible completa parece lento, no perdemos la esperanza. El amor a toda prueba de Dios nos permitirá vencer las divisiones más profundas. Es por eso que la victoria que vence el mundo es nuestra fe y el poder transformador del amor de Dios.
Oración
Señor Jesucristo, Hijo del Dios viviente, con tu resurrección has triunfado contra la muerte y te has hecho el Señor de la vida. De Tu amor por nosotros, nos has elegido para ser Tus amigos. Que el Espíritu Santo nos una a Ti y los unos a los otros en los lazos de amistad, que podamos servirle fielmente a Ti en este mundo como testigos a Tu amor a toda prueba; porque Tú vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios por siempre jamás. Amén.
Día 7, Cambiados por el Buen Pastor.
Escrituras
1 Samuel 2:1-10, No se triunfa con el poder.
Salmos 23, Usted está ahí con su vara y su bastón.
Efesios 6:10-20, Fortalézcanse en el Señor.
Juan 21:15-19, Apacienta mis corderos.
Meditación
Ana se dio cuenta de que algunas cosas sólo pasan con la ayuda de Dios. Fue por causa de Su voluntad que Ana y su marido se hicieron padres. En lo que hubiera parecido una situación desesperada, este texto es un ejemplo de la victoria.
El Buen Pastor de Salmos 23 guía a sus ovejas aun por los lugares más oscuros, consolándolas con su presencia. Ellos que ponen su confianza en el Señor no tienen necesidad de temer aun las sombras de la desunión, porque su pastor los guiará a vivir juntos en la propia casa del Señor.
San Pablo nos insta a "ser fuertes en el Señor y en la fuerza de su poder", poniéndonos una armadura espiritual: la verdad, la justifica, la proclamación de las Buenas Noticias, la fe, la salvación, la palabra de Dios, la oración, y la súplica.
El Señor Resucitado insta a Pedro y a cada discípulo a descubrir dentro de él mismo un amor de Él que solo es el Único Verdadero Pastor.
El testimonio a Cristo que se ha confirmado en nosotros nos obliga a actuar conjuntamente por la unidad. ¡Tenemos suficiente capacidad y conocimiento para dar tal testimonio! ¿Pero estamos dispuestos a hacerlo? Él nos invita a cooperar con Él sin condiciones, para que podamos ayudarnos los unos a los otros en el camino hacia la unidad.
Oración
Padre de todos, nos invitas a ser un solo rebaño en tu Hijo, Jesucristo. Él es nuestro Buen Pastor que nos invita a yacer en pastos verdes, nos guía al lado de aguas tranquilas, y restaura nuestras almas. Al seguirlo, que podamos cuidar a los demás así, para que todos vean en nosotros el amor del único pastor verdadero, Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios por siempre jamás. Amén.
Día 8, Unidos en el Reino de Cristo.
Escrituras
I Crónicas 29:10-13, En su mano se puede engrandecer y darles fuerza a todos.
Salmos 21:1-7, Pone una corona de oro puro en su cabeza.
Apocalipsis 3:19b-22, Al vencedor, le daré un lugar Conmigo en Mi trono.
Juan 12:23-26, Al quien me sirva, mi Padre honrará.
Meditación
Jesucristo se ha humillado y ha sido exaltado y comparte su reino y exaltación con todas las personas.
El himno de David expresa la verdad que todo acontece por la gracia. La tradición cristiana le da un sentido mesiánico; Cristo es el verdadero Rey, lleno de bendición y vida, la presencia perfecta de Dios entre la gente.
El Libro del Apocalipsis constituye un mensaje a la Iglesia en todos los tiempos y lugares. Ellos que admitan a Cristo en sus hogares serán invitados a compartir con Él en el banquete de la vida eterna. La promesa respecto a sentarnos sobre los tronos, anteriormente anunciada a los "doce", ahora se extiende a todos los que son victoriosos.
Los cristianos están conscientes de que la unidad entre ellos es un regalo de Dios. Es parte de la victoria de Cristo sobre el pecado, la muerte , y el mal, que causan la división. Nuestra participación en la victoria de Cristo llega a su plenitud en el cielo. Nuestro testimonio común al Evangelio, le muestra al mundo un Dios que no nos limita ni nos domina. Anunciamos a las personas de nuestro día y edad que la victoria de Cristo vence todo lo que nos impide compartir en la plenitud de la vida con Él y con los demás.
Oración
Dios Todopoderoso, Soberano de Todo, enséñanos a contemplar el misterio de tu gloria. Otorga que podamos aceptar tus regalos con humildad y respectar la dignidad de cada persona. Que tu Espíritu Santo nos fortalezca para las batallas espirituales que nos esperan, para que, unidos en Cristo, podamos reinar con Él en gloria. Otorga esto por medio de Cristo que se humilló y fue exaltado, que vive contigo y el Espíritu Santo por siempre jamás. Amén.